
El programa Prado (Programa de Regreso a Casa) organiza la salida del hospital poniendo al paciente en contacto con profesionales de la salud de la ciudad. Lanzado en 2010 por el Seguro de Salud, hoy cubre varios trayectos distintos, desde la maternidad hasta la insuficiencia cardíaca. La elegibilidad no depende únicamente del perfil del paciente: también se basa en el establecimiento hospitalario, la patología concernida y una validación médica previa.
Trayectos Prado y criterios de elegibilidad: tabla comparativa
Cada componente de Prado responde a criterios clínicos específicos. La tabla a continuación sintetiza los principales trayectos documentados, sus públicos objetivos y las condiciones de acceso.
| Trayecto Prado | Público objetivo | Condición de acceso principal | Despliegue |
|---|---|---|---|
| Maternidad | Madres y recién nacidos después del parto | Salida estándar de maternidad | Desde 2010, generalizado |
| Cirugía ortopédica | Pacientes operados (prótesis, fractura) | Intervención de cirugía ortopédica | Desde 2012 |
| Cirugía (en general) | Pacientes postquirúrgicos | Hospitalización por acto quirúrgico | Generalizado desde 2016 |
| Insuficiencia cardíaca | Pacientes después de descompensación cardíaca (estados NYHA III y IV) | Hospitalización por descompensación, prescripción médica | Desde 2013 |
| BPCO | Pacientes con bronquitis crónica obstructiva | Hospitalización relacionada con la BPCO | Desde 2015 |
| ACV / AIT | Pacientes que han sufrido un ACV o un accidente isquémico transitorio | Regreso a casa, establecimiento que ofrece el trayecto, prescripción médica | Experimentación y luego extensión |
El trayecto de maternidad sigue siendo el más antiguo y el más ampliamente desplegado. Los trayectos relacionados con patologías crónicas (insuficiencia cardíaca, BPCO) se han añadido progresivamente, con protocolos de seguimiento específicos.
Para comprender mejor quién puede beneficiarse de la ayuda de regreso a casa con el programa Prado, es necesario distinguir los criterios que dependen del paciente de aquellos que dependen del establecimiento.

Criterios de pacientes y validación médica: dos filtros sucesivos
El acceso a Prado no funciona como una simple solicitud administrativa. La elegibilidad es primero constatada por el equipo médico hospitalario, que evalúa tres dimensiones: el estado de salud, el nivel de autonomía y el contexto social del paciente.
El paciente debe estar asegurado socialmente (o tener derecho) y ser mayor de 18 años para los trayectos fuera de maternidad. La adhesión sigue siendo voluntaria: el consejero del Seguro de Salud propone el servicio, pero el paciente puede rechazarlo.
El papel del médico en la decisión
El equipo médico no se limita a validar un diagnóstico. También precisa todas las necesidades de atención en la ciudad: consultas con el médico de cabecera, sesiones de enfermería, fisioterapia. Para el trayecto de ACV, por ejemplo, se requiere una prescripción médica explícita además del diagnóstico.
Este doble filtro (criterios clínicos y luego prescripción) explica por qué dos pacientes hospitalizados por el mismo motivo en dos establecimientos diferentes pueden no tener el mismo acceso a Prado.
Disparidades territoriales en el acceso al programa Prado
Un punto raramente destacado: Prado no está disponible en todos los establecimientos de salud. El servicio sigue en proceso de despliegue en el territorio. Un hospital que no ofrezca el trayecto correspondiente no podrá orientar a sus pacientes hacia el dispositivo, incluso si su perfil clínico corresponde.
Esta limitación crea diferencias significativas en el acceso según la ubicación geográfica. Un paciente hospitalizado por insuficiencia cardíaca en un CHU urbano tiene más probabilidades de que se le ofrezca Prado que un paciente atendido en un hospital rural donde el trayecto aún no se ha implementado.
El caso de los regímenes especiales
El dispositivo se ha ampliado progresivamente más allá del régimen general. Los asegurados de Enim (régimen de los marinos) y sus beneficiarios ahora pueden beneficiarse. La CRPCEN (caja de los clérigos notarios) también ofrece Prado a sus afiliados. Sin embargo, la cobertura efectiva sigue dependiendo de la disponibilidad del programa en el establecimiento donde el paciente está hospitalizado.
Seguimiento post-hospitalización: protocolos variables según la patología
La naturaleza del seguimiento organizado por Prado varía considerablemente de un trayecto a otro. Esta diferencia explica en parte los criterios de elegibilidad distintos.
- Para la maternidad, el seguimiento se centra en la vigilancia de la madre y el recién nacido en los días posteriores a la salida, con visitas a domicilio por parte de una partera.
- Para la insuficiencia cardíaca en los estados NYHA III y IV, el protocolo prevé una sesión de enfermería semanal durante dos meses, luego quincenal durante cuatro meses, hasta un máximo de 15 sesiones.
- Para la cirugía ortopédica, la coordinación se centra en la fisioterapia de rehabilitación y el seguimiento de los vendajes o cuidados postoperatorios.
- Para el ACV, el trayecto integra una dimensión de rehabilitación y readaptación que moviliza a varios profesionales de la salud de la ciudad.
Estos protocolos estructurados permiten al consejero del Seguro de Salud organizar la atención incluso antes de la salida del paciente. El consejero se reúne con el paciente durante la hospitalización, elabora el plan de regreso y contacta a los profesionales de la ciudad elegidos por el paciente.

Integración con el Balance de Cuidados de Enfermería
Desde el 1 de enero de 2024, todos los cuidados a personas dependientes deben ser facturados a través del BSI (Balance de Cuidados de Enfermería). Esta evolución afecta directamente a los pacientes Prado que requieren un seguimiento de enfermería prolongado, especialmente en los trayectos de insuficiencia cardíaca y BPCO. El BSI estructura la evaluación de necesidades y condiciona la facturación de los actos, lo que refuerza el marco del seguimiento a domicilio.
El acceso a Prado se basa, por lo tanto, en una combinación de factores: el motivo de hospitalización debe corresponder a un trayecto existente, el establecimiento debe ofrecer el dispositivo, y el equipo médico debe validar la elegibilidad del paciente. La tasa de adhesión entre los pacientes elegibles alcanza aproximadamente el 80 %, lo que indica que la mayoría de los pacientes a quienes se les ofrece el servicio lo aceptan. El principal obstáculo sigue siendo menos el rechazo individual que la desigualdad de cobertura territorial del programa.